Conciertos
La Traviata
Giuseppe Verdi
La traviata
Melodramma en tres actos
Libreto de Francesco Maria Piave sobre la novela y la obra de teatro La dame aux camélias de Alexandre Dumas fils
Música de Giuseppe Verdi
Estrenada en el Teatro La Fenice de Venecia el 6 de marzo de 1853
Violetta Valery (soprano)
Flora Bervoix (mezzo-soprano)
Annina (soprano)
Alfredo Germont (tenor)
Giorgio Germont, padre de Alfredo (barítono)
Gastone, visconte de Letorieres (tenor)
Barone Douphol (barítono)
Marchese d’Obigny (bajo)
Dottore Grenvil (bajo)
Giuseppe, criado de Violetta (tenor)
Domestico di Flora (bajo)
Commissario (bajo)
FECHAS
- 29 de septiembre de 2012 Palacio Euskalduna 20:00 h.
- 02 de octubre de 2012 Palacio Euskalduna 20:00 h.
- 05 de octubre de 2012 Palacio Euskalduna 20:00 h.
- 06 de octubre de 2012 Palacio Euskalduna 20:00 h.
- 08 de octubre de 2012 Palacio Euskalduna 20:00 h.
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La traviata
Melodramma en tres actos
Libreto de Francesco Maria Piave sobre la novela y la obra de teatro La dame aux camélias
de Alexandre Dumas fils
Música de Giuseppe Verdi
Estrenada en el Teatro La Fenice de Venecia el 6 de marzo de 1853
Violetta Valery (soprano)
Flora Bervoix (mezzo-soprano)
Annina (soprano)
Alfredo Germont (tenor)
Giorgio Germont, padre de Alfredo (barítono)
Gastone, visconte de Letorieres (tenor)
Barone Douphol (barítono)
Marchese d’Obigny (bajo)
Dottore Grenvil (bajo)
Giuseppe, criado de Violetta (tenor)
Domestico di Flora (bajo)
Commissario (bajo)
Localización: París y sus alrededores, hacia 1700, un mes de agosto y los meses de enero y febrero siguientes.
Acto I
Nos encontramos en la casa de Violetta Valery, una bella cortesana, donde se está celebrando una fiesta. A ella acuden su protector y amante oficial, el barone Douphol, su íntima amiga Flora Bervoix, y otros miembros de la alta sociedad parisina. Durante la velada, un amigo de Violetta, el visconte Gastone de Letorieres, le presenta un joven apuesto y de buena familia que, según se comenta, lleva un tiempo enamorado de ella en secreto: Alfredo Germont. En el momento del brindis, Alfredo realiza una apasionada declaración amorosa a la que responde Violetta con frivolidad.
Cuando llega el momento del baile, Violetta debe retirarse a estancias más tranquilas debido a un ataque de tos, fruto de la enfermedad que padece. Alfredo también aprovecha esta situación para declarar su amor a la joven. Violetta, que teme sucumbir a los encantos del joven, accede a una segunda cita con su pretendiente: cuando la flor que le ha entregado se marchite, podrán volver a verse, o sea, al día siguiente.
La fiesta termina, y una vez sola, Violetta piensa en el joven que acaba de conocer, reflexionando también sobre su vida. Este es el conflicto interno que vive: por una parte, Alfredo con su amor le ofrece una nueva vida, y por otra parte, su vida presente como cortesana en un mundo lleno de libertades y diversiones le permiten huir de la sombra que le persigue: la enfermedad y una muerte temprana. De lejos, se oye la voz de Alfredo, y parece que la decisión está tomada.
Acto II
Alfredo y Violetta llevan compartiendo ya varios meses de felicidad. Pero justo cuando todo parecía ser perfecto, Alfredo se entera por Annina, la criada, de que Violetta está viéndose forzada a vender todos sus bienes para hacer frente a los gastos que supone el mantenimiento de su nuevo hogar en una casa de campo. Entonces, Alfredo parte hacia París para buscar ayuda económica y aligerar así la carga que ella está soportando.
Una vez sola en la casa, Violetta recibe la inesperada visita del padre de Alfredo, Giorgio Germont. Éste le reprocha la relación que mantiene con su hijo por la deshonra que supone para la familia. Giorgio habla a Violetta de su hija, la hermana de Alfredo, que está prometida a un hombre cuya familia se niega a dar su consentimiento para el matrimonio mientras Alfredo esté viviendo con ella, y le reprocha lo efímero de su relación, ya que Violetta nunca podrá ser bendecida con el matrimonio debido a su pasado. Por todos estos motivos, Giorgio Germont acaba por sentar en firme la petición a Violetta de que renuncie a la relación con Alfredo, pese a que ha quedado impresionado por la educación y elegancia de la muchacha y a que cree en la autenticidad sus sentimientos. Violetta acaba sucumbiendo y cede. Cuando Giorgio se va, Violetta empieza a escribir una carta de ruptura a su amado, sin contarle las verdaderas razones de su decisión. Justo en ese momento aparece Alfredo, sorprendido de encontrarla triste y nerviosa. Ella le hace una apasionada declaración de amor y huye a París. Al leer la carta, Alfredo se vuelve loco de dolor y encuentra consuelo en los brazos de su padre, que no le explica tampoco el verdadero motivo del abandono de Violetta, y recomienda a su hijo regresar con su familia a la Provenza. Alfredo, sin embargo, piensa ya sólo en vengarse de ella.
Una vez en París, Flora celebra una recepción, a la que Violetta llega del brazo de su anterior amante, el barone Douphol. La tensión aumenta cuando Alfredo también acude a esta fiesta con un aire de crueldad e indiferencia. Violetta, al verle llegar, le llama a una estancia apartada donde le pide que se vaya por miedo a que su actual amante pueda sentir deseos de matarle, pero Alfredo sólo se burla de sus palabras. Llevando consigo el dinero que acaba de ganar en la mesa de juego, Alfredo reúne a los invitados y declara que quiere devolver a Violetta, ante testigos, todo lo que ella ha gastado en él. Una vez dicho esto, lanza a los pies de la desolada muchacha el dinero que ha ganado durante la noche. Todos los asistentes a la fiesta se muestran escandalizados ante la actitud de Alfredo ante una dama, incluido su padre, que acaba de hacer su entrada en la estancia reprendiendo a su hijo en público por tal muestra de falta de educación. Ante semejante impertinencia, el barone Douphol reta a Alfredo a un duelo, lo que causa el desmayo en Violetta.
Acto III
Ha pasado cerca de un mes, durante el cual la situación de Violetta ha empeorado sustancialmente: se encuentra gravemente enferma y la tisis la está llevando a los últimos alientos de su vida. En su apartamento de París, Annina la cuida y le relee sin cesar una carta de Giorgio Germont, con la esperanza de reconfortarla. En esta carta, el padre de Alfredo relata que en el duelo entre su hijo y Douphol, Alfredo hirió al barón, tras lo cual se vio obligado a huir al extranjero, pero tras estar al corriente de la todo lo ocurrido, anuncia que Alfredo acudirá a visitarla y a pedir su perdón. Violetta teme que no llegue a tiempo para la despedida.
En ese momento llega Alfredo, y los dos amantes se abrazan emocionados rememorando los tiempos pasados. Por un momento, parece que la esperanza se ha apiadado de ellos ofreciéndoles nuevos planes de futuro, pero Violetta está muriendo. Con las últimas fuerzas que quedan en su cuerpo, ella le entrega un retrato y le pide que rehaga su vida con una mujer que lo merezca. Violetta parece recuperarse momentáneamente y deja de sentir el dolor que la oprime, pero justo en ese momento muere en los brazos de Alfredo.
Marc Heilbron, Libro de la Temporada 2012-13 de ABAO-OLBE
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