BOS 1922-2022
100 AÑOS DE LA ORQUESTA SINFÓNICA DE BILBAO
CONCIERTO DEL CENTENARIO
Programa
MAURICE RAVEL (1875 – 1937)
Deux mélodies hébraïques, Kaddisch
Isabelle Druet, mezzosoprano
GUSTAV MAHLER (1860 – 1911)
Sinfonía nº 2 en do menor “Resurrección“
I. Allegro maestoso
II. Andante moderato
III. In ruhig fliessender Bewegung
IV. Urlicht (Primeval Light)
V. Im Tempo des Scherzo
Miren Urbieta-Vega, soprano
Isabelle Druet, mezzosoprano
Sociedad Coral de Bilbao (Enrique Azurza, director)
EXPOSICIÓN ITINERANTE

1922. ORIGEN
A finales del siglo XIX, un grupo de jóvenes intelectuales bilbaínos se reunía todas las tardes en lo que denominaban “El Cuartito”, una habitación alquilada en las Siete Calles. Sus paredes, cubiertas con telas pintadas por algunos de sus componentes como Ignacio Zuloaga, Manuel Losada o Anselmo Guinea, fueron testigos de las sesiones de música que se organizaban y que se convertirían en el origen de la actual Sociedad Filarmónica.
Son los protagonistas de una de las épocas más florecientes de la cultura de Bizkaia. Y en ella ocupa un lugar importante la música. De hecho, una gran parte de las actuales instituciones musicales bilbaínas (Sociedad Filarmónica, Sociedad Coral, Conservatorio y Orquesta Sinfónica) tienen su origen durante dichos años por el impulso de ese grupo de personas.
Contexto histórico
A partir de la segunda mitad del siglo XIX se produce una gran transformación económica en Bizkaia generada, en buen medida, por la exportación a Europa, y en especial a Gran Bretaña, del mineral de hierro extraído de los Montes de Triano y de toda el área conocida como Zona Minera. Como consecuencia de ello se desarrolla una poderosa industria en las márgenes de la Ría de Bilbao.
Un desarrollo comercial, industrial y demográfico que convierte esta zona vasca en uno de los puntos de mayor auge económico de Europa. Todo ello impulsa a una burguesía ya existente, dotándola de un gran poder económico e influencia social.
Contexto cultural
En esta época, sobre todo a partir de finales del siglo XIX, se produce una auténtica revolución en el mundo cultural de Bizkaia. Es una época vibrante y llena de energía. Dentro del consolidado terreno musical bilbaíno, y dentro de ese “Cuartito” se gestó prácticamente todo el movimiento musical de Bilbao de los últimos años del siglo XIX y parte del XX, gracias a la iniciativa y empuje de sus componentes, de manera especial de los tres a los que se les llamó los “apóstoles de la música” en Bilbao: Juan Carlos Gortázar, Javier Arisqueta y Lope Alaña.
Hitos de la BOS
Con la ayuda de los miembros del “Cuartito”, Armand Marsick, el primer director del recién fundado (en 1921) Conservatorio Vizcaíno de Música (también impulsado por ese prolífico y enérgico grupo de jóvenes), consigue fundar una necesaria y estable orquesta sinfónica en Bilbao en 1922. Antes de la aparición de la BOS, la única institución pública que se dedica de forma regular a la realización de conciertos en Bilbao es la Banda Municipal de Bilbao, fundada en 1895.
1922-1927. NACIMIENTO
Armand Marsick, el recién nombrado primer director del Conservatorio Vizcaíno de Música, reúne a los desperdigados músicos de Bilbao para crear la primera orquesta estable de la villa. Elige obras relevantes y lucha por regularizar los conciertos. El reto que se propone no es pequeño, sobre todo el económico, pero la organización prospera con la ayuda de mecenas, de subvenciones y de la imprescindible Sociedad Filarmónica
Contexto histórico
En 1923 se produce el golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera, se prohíben otras lenguas distintas al castellano y se censura la prensa. A finales de la década, empieza una nueva crisis económica.
La BOS en esta etapa
En el concierto del 10 de noviembre de 1923 en el Coliseo Albia, los asientos más valiosos están a 67 pesetas y los más asequibles a 1,50 pesetas.
La orquesta pasa por grandes apuros económicos. La cuota de socio es de 2 pesetas mensuales y hay 239 socios al finalizar el primer año. Los precios no consiguen atraer público y obliga a los músicos al pluriempleo.
En 1925, un obrero medio cualificado percibe un salario medio de unas 65 pesetas semanales. En 1926, la cuota de socio de la orquesta se sitúa en 3,50 pesetas mensuales, con derecho a entrada gratis.
Hitos de la BOS
El primer concierto de la Orquesta Sinfónica de Bilbao tiene lugar el miércoles 8 de marzo de 1922 a las siete de la tarde en el Teatro Arriaga con alrededor de 65 músicos. La actuación es un éxito y sorprende gratamente la forma tan peculiar de dirigir de Marsick, opuesta a la habitual sobriedad de otros directores.
1927-1931. ACERCAMIENTO POPULAR
Vladimir Golschmann es el director referente. Con su llegada mejora el panorama de la Orquesta, siendo la temporada 1927-28 la más brillante tanto a ojos de la crítica como del público, por su innegable mayor participación. Golschmann apuesta por la vanguardia y obras de mayor gusto popular.
Contexto histórico
La crisis económica y política del país que ocurre en 1930-31 tiene un impacto negativo y duradero en la Orquesta, así como la llegada del cine sonoro y de los aparatos musicales unos meses antes. Los músicos de toda Europa entran en una situación precaria y sienten un gran abandono por parte de los poderes públicos.
La BOS en esta etapa
El número de socios, que se sitúa en 560 para la temporada 1929-30, se ve paulatinamente afectado por la crisis que afronta el país. No obstante, cabe señalar la calidad de los socios, siendo estos importantes figuras en la sociedad, entre las que cuentan la Sociedad Coral de Bilbao, la Academia Vizcaína de Música y la Sociedad Filarmónica.
Hitos de la BOS
Vladimir Golschmann da su primer concierto al frente de la sinfónica el 21 de enero de 1928, llenando el salón de la Filarmónica con su arte. Tiene tanto éxito que al finalizar el concierto del 24 de abril, el público le espera en la calle para felicitarle de una manera hasta entonces nunca vista en la villa.
El 10 de noviembre de 1928, en la Sociedad Filarmónica, se produjo uno de los grandes hitos de la historia de la BOS: Maurice Ravel dirigió a la Orquesta en su concierto nº 90.
1932-1937. DE LA CRISIS A LA GUERRA
En esta época las recaudaciones son extremadamente escasas y hay un continuo cambio de directores que resta flexibilidad a la organización y repercute en el repertorio. Se hace necesario designar la dirección de la orquesta a un director titular, puesto que ocupa el polifacético Jesús Arámbarri en 1932. Junto a Marsick, es el único director que compone obras para la Orquesta Sinfónica y es un gran punto de unión entre la Orquesta Sinfónica y la Sociedad Filarmónica.
Contexto histórico
En 1933-34, el número de socios es de 368. La tensa realidad política y económica del país deja en esta temporada unas pérdidas de alrededor de 500 pesetas por concierto, cifra que no detiene a Arámbarri. Con los avances en la Guerra Civil, en 1936-37 la mayoría de los conciertos se dan en colaboración o como benéficos a favor de la Asistencia Social. El último concierto de esta etapa es el 4 de abril de 1937.
La BOS en esta etapa
Los integrantes de la Orquesta, al igual que todos los bilbaínos en edad militar, se ven obligados a participar en la contienda. Pero aun así la actividad de la Sinfónica de Bilbao no cesa hasta la caída de la ciudad en manos de los sublevados.
La Orquesta no se libra de las consecuencias de la victoria de los franquistas, que inician en todas las instituciones, y en toda la sociedad, un proceso de persecución a los “desafectos” al nuevo régimen franquista que ha sido instaurado tras la victoria militar.
Hitos de la BOS
A principios de 1933 tiene lugar en el Teatro Arriaga el primer concierto de Arámbarri como director de la Orquesta. En abril de 1934, el exitoso estreno de ‘Réquiem’ de Verdi en colaboración con la Sociedad Coral y la Filarmónica, lleva a la retransmisión nacional del mismo a través de Emisora Bilbaína.
1939-1958. EL TIEMPO DE LA AUTARQUÍA
Por decisión del ayuntamiento franquista, la Orquesta recupera su actividad el 25 de febrero 1939, fusionada con la Banda Municipal, con el nombre de Orquesta Municipal de Bilbao. Situación que se mantiene hasta 1958 cuando ambas entidades se separan, y la Orquesta recupera el nombre de Orquesta Sinfónica de Bilbao.
Contexto histórico
El régimen franquista inicia un tiempo en que demuestra una clara simpatía y apoyo a los regímenes fascista y nazi, que combatían en Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Se trata de un periodo de escasez y de aislamiento.
La sociedad de Bizkaia vive un periodo de fuerte represión, y sufre una importante pérdida de población debido a la guerra y al exilio. En 1939 aparecen las cartillas de racionamiento que duran hasta 1952.
A partir de los años 50 se produce una gran inmigración en busca de oportunidades que tiene como consecuencia que la población de Bizkaia casi se duplique (de 651.000 habitantes en 1950 a 1,1 millones en 1975).
La BOS en esta etapa
El 10 de agosto de 1938 Bilbao se convierte en el primer ayuntamiento que constituye una orquesta municipal. Lo hace a partir de la transformación de la Orquesta Sinfónica de Bilbao. Jesús Arámbarri se consolida como director de esa renombrada y remodelada Orquesta-Banda de Bilbao. Será el director que estará más tiempo al frente de la Orquesta: 1933-1953, salvando los dos años escasos de “parón” (1937-1939) a los que obligó el conflicto civil.
Se inicia una etapa de intensa actividad y de importante desarrollo de la Orquesta. En 1943 se inicia la primera de las giras anuales en ferrocarril que se sucederán, casi ininterrumpidas, hasta 1964 con las que incluso visitan Andalucía. La BOS, de facto, se convierte en la orquesta del Norte de España. La suma de aquellos viajes da la increíble distancia de 60.000 km recorridos.
Hitos de la BOS
El 16 de agosto de 1953 la Orquesta participa en el “primer festival de ópera” organizado por la recién creada ABAO. Desde entonces, la Sinfónica de Bilbao ha estado presente en todas sus temporadas.
Tras la marcha de Arámbarri en 1953, ostentan la batuta José Yves Limantour y Antoine de Bavier.
En 1958 ocupa el puesto de director titular Rafael Frühbeck de Burgos. Bajo su dirección se interpretan por primera vez en el país íntegramente los ‘Carmina Burana’ y se instala en la Orquesta el concepto actual de director titular.
1959-1972. RECUPERA SU IDENTIDAD
En 1959 se crea el patronato Juan Crisóstomo de Arriaga para gestionar la Orquesta, que recupera su denominación de Orquesta Sinfónica de Bilbao.
Después de 1963, año en el que Frühbeck deja la orquesta, y hasta el año 1968, ocupa el puesto de director titular Alberto Bolet.
En 1968 se designa como titular a Pedro Pirfano, que dirigirá la formación de forma exitosa llevando a la orquesta a la celebración de su 50 aniversario en 1972.
Contexto histórico
1959 no solo es el año en el que recuperó la BOS su nombre, es el año del abrazo entre Franco y Eisenhower que marca el fin del aislamiento del régimen del dictador, inaugurando una nueva etapa de “normalidad” en las relaciones políticas y económicas a nivel internacional.
Como consecuencia de ello hay un fuerte despegue económico que tiene su proyección pública en la puesta en marcha de los “Planes de Desarrollo” (el primero en 1964).
La BOS en esta etapa
En la transformación que vive la Orquesta en 1958 se busca la profesionalización de la misma, lo que conduce a un período tormentoso por el fomento de rigurosas oposiciones internas aplicables a todos los músicos de la formación, a la retirada de la orquesta de las mujeres casadas y de los hombres mayores de 65 años, y a la contratación de un nuevo director.
La creación en el año 65 de la Orquesta Sinfónica Radio Televisión Española supuso una descapitalización para la Sinfónica de Bilbao, en el sentido de que varios de sus músicos jóvenes más prometedores, forjados precisamente durante esos años, pasaron a la misma en busca de un puesto de trabajo mejor remunerado.
Hitos de la BOS
Continúan las giras anuales de la Orquesta hasta 1964.
El 26 de febrero de 1971, en el 75 aniversario de la Sociedad Filarmónica de Bilbao, se interpretó ‘In memoriam’ de Arámbarri. Actuó como solista otro músico relacionado con ambas organizaciones, el pianista bilbaíno Joaquín Achúcarro.
Entre el 4 y el 7 de marzo de 1972 se celebra el cincuenta aniversario de la Orquesta con tres conciertos especiales. Dos dirigidos por su titular y el tercero dirigido por el maestro García Asensio.
1973-1981. TIEMPOS DE CRISIS
Pedro Pífano sigue como director hasta 1977. A su marcha no se nombra un nuevo director titular. Puesto que ocupa, de facto, el que era su subdirector, Urbano Ruiz Laorden.
Contexto histórico
La crisis económica global que generó la llamada “crisis del petróleo” golpearía al conjunto de la economía mundial pero con una especial incidencia en las industria siderometalúrgicas y naval en Europa. Es decir, en los ejes de la economía de Bizkaia de aquel momento.
Este periodo en el que confluyen una crisis económica y una etapa de profundo cambio político y social que es conocida como “La Transición” es un período complicado para la Orquesta, que ve cómo cambia su imagen, su función, su financiación y se vislumbra la posibilidad de cerrar las puertas al futuro.
La BOS en esta etapa
El sueldo mensual de los músicos de la Orquesta era en 1978 de 12.000 pesetas (el salario mínimo oficial aquel año era de algo más de 19.000 pesetas).
Con 25 instrumentos vacantes en su formación, la Orquesta dejaba de pagar su magra nómina en julio de 1978. Pero ninguna de aquellas profesoras y profesores, con Urbano Ruiz Laorden a la cabeza, abandonó el barco a la deriva y siguieron ensayando y actuando, salvando así el que fue el más claro momento de peligro de continuidad de la Orquesta.
Hitos de la BOS
A partir de 1975 se aumenta la programación de autores vascos, Guridi y Ravel, dando respuesta al aumento de esta demanda por un público cada vez más propenso a otro tipo de actividades.
La BOS ofrece en abril el último concierto de su temporada sinfónica 1976-1977, y no existe una actividad que lleve tal nombre hasta octubre de 1981. A pesar de ello, la Orquesta realiza en dicho período un centenar de conciertos.
La Orquesta sobrevive con conciertos extraordinarios, con su participación en la temporada de la ABAO y gracias al apoyo económico directo a los músicos de Luis Olarra; y a la puesta en marcha por parte del Banco de Bilbao del ciclo «Tiempo de Música», que en 1980 consta de nueve conciertos, y que se repetiría en 1981 con otros ocho.
En octubre de 1981 se recupera la Temporada Sinfónica. Algo indica que se inicia una nueva andadura.
1982-1998. CONSOLIDACIÓN DE LA ORQUESTA
La Orquesta Sinfónica de Bilbao no es ajena, como nunca lo ha sido, a los eventos sociales, económicos y políticos que vive Bizkaia y el conjunto de nuestro país en estos años.
En plena crisis social y económica, y en medio de una profunda transformación política, la Orquesta vive años complicados, en los que confluyen problemas y, como novedad, grandes esperanzas.
Theo Alcántara es nombrado director titular de la BOS en 1993 recuperándose este cargo que durante años había ejercido, en la práctica, Urbano Ruiz Laorden.
Contexto histórico
En 1980 se constituye el primer Gobierno Vasco recogiendo el testigo del que existía en el exilio desde 1937. Se recuperan las Juntas Generales, la Diputación de Bizkaia vuelve a ser Foral en 1979, y en 1981 se recupera el Concierto Económico.
La BOS en esta etapa
La Orquesta sigue soportando algunos de los problemas del pasado, como la falta de una sede estable, y una apretada situación económica. No obstante, la presencia de Urbano Ruiz Laorden, asumiendo el papel de director titular, y de Enrique Garcia Asensio como principal director invitado, (1985-1991), permitió que la renovación de la Orquesta Sinfónica de Bilbao en la década de los 80 se llevara a cabo bajo el signo de la continuidad.
El Patronato de la BOS pilota dicha renovación, en la que tiene un papel fundamental la llegada a la Orquesta de nuevos profesores y nuevas profesoras. En los atriles de cuerdas en especial de Rumanía, Polonia, Gran Bretaña y una amplia representación de Sudamérica. En los de percusión y viento de Valencia o del propio Bilbao. Profesionales que ayudaron a la mejora de la calidad de la Orquesta, y que cumplieron con una importante labor formativa en el Conservatorio de Bilbao.
Hitos de la BOS
El 6 de enero de 1983 la Orquesta viaja a Madrid para interpretar junto al coro de la RTVE ‘Misa de la Coronación’ de Mozart.
En este año de 1983, el hecho de mayor atracción fue el concierto extraordinario del 13 de junio en colaboración con la Sociedad Filarmónica de Bilbao: el director americano Hugh Wolff en el podio, y con Mstislav Rostropovich como solista del Concierto op. 104 de Dvorak.
El día 5 de diciembre de 1986, la BOS intervino en la reinauguración del Teatro Arriaga (dañado por las inundaciones de 1983), con música de Arriaga, Escudero y Guridi, junto con la Sociedad Coral, Joaquín Achúcarro y Félix Ayo, y la dirección de Ruiz Laorden.
La BOS vuelve a estar presente en la actividad cultural de Bilbao con su Temporada Sinfónica, y en la temporada 1984-1985 se oficializan los conciertos didácticos que ya no han dejado de formar parte de su actividad.
En 1992 actuó en el Pabellón de Euskadi de la Exposición Universal de Sevilla, y en 1998 en la Exposición Universal de Lisboa, así como en el concierto programado para conmemorar el Centenario del Athletic de Bilbao.
1999-HOY. NUEVOS TIEMPOS NUEVA SEDE
En 1999 la BOS inicia una nueva etapa, con la inauguración de una nueva sede en el Palacio Euskalduna que le permitirá contar con unas instalaciones adecuadas para el desarrollo de su trabajo.
En ese mismo año Theo Alcántara cede la batuta de director titular a Juanjo Mena, que será el encargado de dirigir el concierto inaugural del Euskalduna, con un programa compuesto por obras de Arriaga, Guridi, Usandizaga, Ravel, Wagner y Beethoven.
Juanjo Mena será el director titular de la BOS hasta 2008, año en el que se incorpora a este puesto el director austriaco Günter Neuhold. Desde 2015 el maestro norteamericano Erik Nielsen es su director titular.
Contexto histórico
Las últimas décadas, a pesar de todos los problemas y crisis vividas, han sido especialmente fructíferas para la sociedad de Bilbao y Bizkaia. Han sido años de una profunda transformación económica y social. Una época extraordinaria.
La BOS en esta etapa
Esos cambios también han influido en la vida de la Orquesta, empezando por la capacidad de poder ofrecer salarios atractivos para que profesionales de gran calidad quieran incorporarse a la BOS.
La formación que adquieren los y las estudiantes de nuestros conservatorios y escuelas de música, además de enriquecerles culturalmente, les permite dedicarse de forma profesional a la música.
Hitos de la BOS
La BOS, en mayo de 1999, interpretó su primer concierto de temporada en su nueva sede. Fue su concierto de clausura, donde se interpretó la sinfonía Nº 8 de Mahler, que es conocida como la “sinfonía de los mil”, en referencia al número de personas necesarias para su interpretación.
En 2012 conmemoramos los 90 años de la Orquesta con una serie de eventos entre los que destacaron la grabación, en directo y bajo la dirección del entonces director titular Günter Neuhold, de los GurreLieder de Arnold Schönberg, así como la actuación de la Orquesta, junto a la Sociedad Coral de Bilbao, en San Mamés, ante más de 40.000 espectadores al inicio y en el descanso de un partido del Athletic Club.
Si en los años 20 del pasado siglo la Orquesta tenía poco más de 300 abonados, en el año 2020, justo antes de que nos golpease la pandemia, estábamos rozando los 2.900 sumando las temporadas sinfónica y de cámara.
Seguimos ofreciendo las temporadas sinfónica y de cámara; llevando nuestra actividad por el territorio; colaborando con la ABAO, el Teatro Arriaga, los museos Guggenheim y Bellas Artes, o la Coral de Bilbao; participando en Musika-Música; manteniendo nuestros tradicionales conciertos didácticos y “en familia”; y poniendo en marcha nuevas experiencias que se han convertido en una referencia y en una demanda constante, como los “conciertos para bebes”, además de ofrecer una cada vez mas extensa labor social.
También hemos desarrollado una interesante actividad internacional, participando en varias ocasiones en festivales franceses como La Folle Journé de Nantes o la Roque D’Anthéron en la Provenza, visitando San Petersburgo para actuar en el Teatro Mariinsky; viajando dos veces a Japón (una para participar en La Folle Journé de Tokio y otra para realizar una gira) o acudiendo a la Ópera de Oman a participar en las representaciones de “Madama Butterfly”.
FUTURO
Son cien años de la Orquesta y vendrán cien años más. Este es nuestro objetivo y nuestro compromiso como organización. Hacer lo necesario para que la herencia recibida crezca y se desarrolle.
Miramos hacia atrás, y vemos que, a pesar de tantas dificultades y problemas, la sociedad de Bilbao y de Bizkaia apostó a favor de la Orquesta. Siempre existió el impulso necesario para garantizar su continuidad.
La Orquesta es un medio y no un fin en sí misma. Una orquesta no existe porque tiene que existir, es un instrumento de política cultural al servicio de un proyecto común.
Queremos ser una orquesta excelente en lo artístico, un referente en el aspecto organizativo porque hacemos bien las cosas, y ser un motor de crecimiento humano y cultural de la sociedad a la que pertenecemos.
Nuestro objetivo es ser una orquesta moderna de música clásica capaz de llegar a diversos públicos. Porque el espacio que ocupa una orquesta no solo viene determinado por el número de espectadores que asisten a sus conciertos. También viene dado por su capacidad de ser abierta, cercana, de incursionar en otro tipo de actividades culturales y sociales, de colaborar con otros agentes, de interpretar otras músicas, en definitiva de integrar más facetas de la cultura a su actividad.
Se trata de hacer más grande el espacio que ocupa la orquesta, tener una “mancha mayor”. No acomodarse, cerrarse y mirar solo a lo que hicimos. Sin abandonar lo que es nuestro ADN, nuestra historia, ser una herramienta para construir futuro.
La BOS debe ser algo que se sienta cercano, que la sociedad bizkaína se sienta identificada con su Orquesta, que no la considere patrimonio de unas pocas personas, sino una parte de su vida y de su riqueza como sociedad. No queremos que alguien diga que la orquesta no es para su persona porque no la entiende. No es cuestión de entender, es cuestión de sentir.
Hay muchas músicas y ninguna es mejor que la otra. Todas nos hacen sentir. Te puede gustar el rock, el pop, el jazz, la música clásica. Al final, en la vida, nos gustan muchas cosas y muy diferentes, y queremos formar parte de dicha vida, de esa realidad poliédrica. Ese es el camino a seguir.
La BOS en BILBAO
La BOS en GETXO
La BOS en BARAKALDO (Margen Izquierda)
La BOS en DURANGO
La BOS en MARKINA-XEMEIN y comarca de Lea-Artibai
La BOS en BERMEO y Busturialdea
La BOS en BALMASEDA y Enkarterri
La BOS en ORDUÑA
“100 AÑOS DE MÚSICA”: EL CÓMIC DE LA BOS




























































































