Conciertos
TEMPORADA BOS 7
Abono de iniciación
F. Schubert: Rosamunda, obertura
F. Schubert: Selección de Lieder (Romaza para Rosamunda, Im Abendrot, An Silvia, Nacht und Träume, Die Forelle)
G. Mahler: Sinfonía nº 4 en Sol mayor (54’)
María Espada, soprano
Michael Sanderling
FECHAS
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CUANDO LA MÚSICA CANTA
Uno de los ideales del pensamiento musical de la Ilustración era la importancia de la melodía, la aspiración a que todo en la música cantase. Estamos hablamos del siglo XVIII, por supuesto, pero a ese ideal se abrazaron bastantes compositores de generaciones posteriores para los que esa cantabilidad era el pilar principal de sus obras tanto vocales como instrumentales. Ahí estaría Schubert, autor de varios centenares de canciones (o lieder) cuyo lirismo se veía reflejado, de forma más o menos inmediata, en su música sinfónica y de cámara. En Mahler, compositor mucho menos prolífico, la idea es muy similar: cuando el lied no está presente de forma literal en sus sinfonías, lo está como referencia y base musical. No es para nada casual que el núcleo que forman la Quinta, la Sexta y la Séptima, en las que la voz no está presente, sea contemporáneo de los Rückert-Lieder y los Kindertotenlieder.
Puede sorprender por ello que ambos palideciesen cuando lo intentaron con otros géneros vocales. Poco o nada tenemos de la música que el joven Mahler escribió en sus tres acercamientos al mundo de la ópera, y apenas se escucha en los auditorios de hoy la que Schubert compuso para la escena. Su último intento fue la música incidental para la obra Rosamunde, Fürstin von Zyper (Rosamunda, Princesa de Chipre) de Helmina von Chézy, que obtuvo un enorme fracaso en su estreno en la Ópera de Viena en octubre de 1823. Duramente criticada la endeblez del texto de la poetisa alemana, la música del compositor sobrevivió al descalabro y ha logrado llegar a nuestros días. Lo singular es que Schubert nunca escribió una obertura expresamente para Rosamunde: el día de aquel estreno la obertura que sonó fue la de su ópera Alfonso y Estrella, entonces aún inédita, pero después decidió recuperar en su lugar la música de la obertura de El arpa mágica, un melodrama compuesto unos pocos años antes y que ya estaba en el olvido. Es ésta la que hoy conocemos como la obertura de Rosamunde, una página vigorosa y de fuertes contrastes sobre la que se extiende, según Nikolaus Harnoncourt, “un hálito de opresiva nostalgia”.
Otro fragmento muy conocido de Rosamunde es la romanza Der Vollmond strahlt (“Brilla la luna llena”), delicada y suavemente nocturnal. Su espíritu poético está muy próximo al lirismo crepuscular de Im Adrendrot (“En el replandor”), pieza compuesta entre 1824-25 sobre texto de Karl Lappe. Aún posterior, de 1826, es An Sylvia, en animoso modo mayor. Serena y acariciante, la melodía de Nacht und Traüme (“Noche y sueños”) contrasta finalmente con la más alegre y sonriente de Die Forelle (“La trucha”), en la que Schubert evoca los saltos de una trucha que entra y sale, una y otra vez, de un cristalino arrollo.
A partir del gran impulso dado por Schubert, la canción alemana no entró en crisis hasta la segunda mitad del siglo XX, con la extinción de los últimos suspiros del posromanticismo. Porque, efectivamente, parte de las raíces del lied hay que buscarlas en una idea muy romántica expresada por Johann Gottlieb Fichte en sus Addresses to the German Nation (1808): la integración de la canción popular entre las clases cultas en aras de “la creación de un pueblo nuevo que habrá sabido asimilar lo mejor de todas las tradiciones cultas anteriores”. Es con esa aspiración con la que Clemens Brentano y Achim von Armin emprendieron un gran trabajo de recopilación de cuentos, relatos, cantos y poemas recogidos de la tradición folclórica alemana, dando lugar a la colección Die Knaben Wunderhorn (“El cuerno maravilloso del muchacho”), que vio la luz entre 1805 y 1808.
Es probable que Mahler conociese parte de la serie en su etapa universitaria, pero fue en el otoño de 1887 cuando esa poética popular, “más naturaleza y vida que arte”, se abrió ante sus ojos como una fuente de inspiración inagotable. Las cosas cambiarían hacia 1901, pues ahí entraría en su vida la poesía de Friedrich Rückert, y con ella una visión del mundo mucho más ascética y melancólica. Pero tuvo tiempo hasta entonces para escribir quince canciones basadas en Die Knaben Wunderhorn y cuatro sinfonías que parecían trazar un camino desde la superación del recuerdo de la infancia en la Primera hasta la visión onírica de la Resurrección, del más allá de la vida, en la Cuarta. Ésta la empezó el verano de 1899 en Maiernigg, un pacífico lugar junto al lago Wörther, muy cerca de Klagenfurt. Es la más ligera, feliz y optimista de sus sinfonías, quizás también la más accesible, y por eso fue durante mucho tiempo, junto con la Primera, la más popular de todas. Pero no hay que ver en ella atisbo alguno de superficialidad. Como escribe José Luis Pérez de Arteaga, “tras las campanadas angélicas y el Adagio deísta de la Tercera sinfonía, tras, por encima de todo, ese gran recorrido comportado por dicha obra, contado con timbre ingenuo, entre chillón y recatado, dulzón y trascendente, la visión de la vida celeste a los ojos de un alma infantil resulta una consecuencia lógica e inevitable en el universo de Gustav Mahler”.
En el primer movimiento, Bedächtig (“Moderado”), el compositor parece dirigir su mirada a los tiempos de los clásicos vieneses: luminosos y afables, con un fondo irónico y jovial, sus dos temas se desarrollan en base a las convenciones de la forma sonata. Sobre un solo de violín afinado un tono más alto de lo normal, tal si fuera el Fiedel de un diablo medieval, el segundo, In gemächlicher Bewegung. Ohne Hast (“Tempo moderado. Sin prisa”), es un Scherzo que pone música a una danza de la muerte. Es después de esta atmósfera sarcástica y macabra cuando Mahler se entrega en el movimiento lento (Ruhevoll: “Tranquilo”), uno de los pocos en los que hizo empleo de la variación, a un lirismo triste y nostálgico que, sin perder nunca la tersura, crece lentamente en intensidad hacia un grado de paroxismo absolutamente cautivador y de veras absorbente. Luego de este momento de éxtasis, la voz femenina se eleva para recrear la imagen del cielo a través del sueño de un niño. Evanescente, etérea y sumamente placentera, con una ligera y sutilísima orquestación, la música (de 1892) se basa en un texto de Die Knaben Wunderhorn: Wir geniessen die himmlische Freuden (“Disfrutamos de los placeres celestiales”). Y en esa gozosa, onírica y lumínica visión del paraíso, plagado de vino, de frutas, de legumbres y de finas hierbas, Mahler entona un canto a la música del más allá: “No hay música en la Tierra comparable a la nuestra”.
Pese a la popularidad que alcanzaría enseguida, la sinfonía fue acogida con frialdad en su estreno, que tuvo lugar en Múnich en noviembre de 1901 con dirección del propio compositor y la voz de la soprano Margarethe Michalek. Habituado a despertar opiniones fuertemente enfrentadas, la indiferencia con que el público recibió esta música sorprendió a Mahler, y a punto estuvo, por ello, de revisarla a fondo. Pero sólo unas semanas después, en Viena, las cosas volvieron a la normalidad. Así lo recordaba Bruno Walter: “la Viena de la época era famosa por su actitud belicosa y su sectarismo encarnizado. El carácter tormentoso de Mahler era el idóneo para desencadenar tempestades. Si mi memoria no me falla, cuando se estrenó [en Viena] su Cuarta sinfonía algunos miembros del público llegaron a las manos en el recinto mismo de la Musikvereinsaal”. Hoy día nadie se atrevería a discutirla: en el corpus sinfónico de Mahler, la Cuarta emerge como un último rayo de luz antes de la llegada de las sombras.
Asier Vallejo Ugarte
María Espada, soprano
Nacida en Mérida, María Espada estudió canto con Mariana You Chi y con Alfredo Kraus, entre otros.
Se ha presentado en salas como Konzerthaus de Viena, Philharmonie de Berlín, Théâtre des Champs Élysées de París, Concertgebow de Amsterdam, Palais des Beaux Arts de Bruselas, Santa Cecilia de Roma, Vredenburg de Utrech y las más importantes casas de ópera y auditorios españoles, como el Teatro Real de Madrid o el Liceo de Barcelona.
Ha cantado con directores como Mariss Jansons, Jesús López Cobos, Aldo Ceccato, Josep Pons, Antoni Ros Marbà, Juanjo Mena, Frans Brüggen, Andrea Marcon, Howard Griffiths, Carlos Kalmar, Ernest Martínez Izquierdo, Tamás Vásáry, Alberto Zedda, Diego Fasolis, Jordi Casas, Salvador Mas, Fabio Biondi, Adrian Leaper, Fabio Bonizzoni, Christophe Coin, Emil Simon, etc.
María Espada ha colaborado con grupos y orquestas como la Royal Concertgebouw Orchestra, Venice Baroque Orchester, Orchestra of the 18th century, L’Orfeo Barockorchester, Il Giardino Armonico, I Barocchisti, Netherlands Radio Chamber Philharmonic, Al Ayre español, La Risonanza y la mayoría de las principales orquestas sinfónicas españolas.
Sus intervenciones en el ámbito de la música de cámara le han llevado a interpretar obras desde el barroco hasta el siglo XX, tanto en recitales con piano como con pequeñas formaciones camerísticas.
Ha grabado para sellos discográficos como Harmonia Mundi, Glossa, Challenge o Naxos, entre otros.
Michael Sanderling, director
Michael Sanderling, nacido y formado musicalmente en Berlín, es uno de los jóvenes directores más destacados. Su debut con la Orquesta Filarmónica de Dresde en 2005 marcó el inicio de una intensa relación artística, que culminó en su nombramiento como director principal de esta orquesta en la temporada 2011-2012.
Ha colaborado, entre otras, con las orquestas Filarmónica de Munich, Tonhalle de Zurich, Staatskapelle Dresde, Konzerthausorchester de Belín, Sinfónica de la Radio de Stuttgart, Filarmónica de Holanda. En las próximas temporadas debutará con la Orquesta Gewandhaus de Leipzig, la Orquesta WDR de Colonia, la Sinfónica de Bamberg, la Sinfónica Nacional de Taiwan y la Orquesta Philharmonia de Londres.
De 206 a 2010 fue director artístico y principal de la Kammerakademie Potsdam, con la que realizó giras internacionales y numerosas grabaciones, como las sinfónicas de cámara de Shostakovich para Sony classical.
Michael Sanderling inició su formación musical con el violonchelo. Tras varios éxitos en concursos (ARD en Munich, Bach de Leipzig y maría Canals de Barcelona) Ha sido solista de violonchelo de la Orquesta del Gewandhaus de Leipzig y de la Sinfónica de la Radio de Berlín. Ha actuado como solista, entre otras, con la Sinfónica de la Radio de Baviera, Orchestre de París y Sinfónica de Boston.
Temporada 2012-2013 de la BOS. Guía de audición
María Espada canta Schubert y Mahler
Séptimo concierto de Temporada (31 de enero y 1 de febrero de 2013)
Comenzamos nuestro séptimo programa de la temporada 2012-2013 con la interpretación la Obertura de “Die Zauberharfe (Rosamunda)” D. 644 de Franz Schubert. Interpretamos por primera vez esta obra el 17 de noviembre de 1928, en la Sociedad Filarmónica, bajo la dirección del Maestro Pablo Sorozabal en conmemoración del centenario del fallecimiento del compositor. Desde entonces la hemos podido escuchar en otras 14 ocasiones, siendo la última los días 15 y 16 de enero de 2004, en el Palacio Euskalduna bajo la dirección del Maestro Jan Lathan König. Emplearemos para su interpretación el set preparado por la editorial Breitkopf&Härtel (http://www.breitkopf.com)
A continuación, y por primera vez en nuestra historia, interpretaremos una selección de lieder de Franz Schubert en sus versiones para soprano y orquesta. En primer lugar escucharemos la romanza Der Vollmond strahlt D. 797 nº 3b de Rosamunda para la que emplearemos el material preparado por la editorial Breitkopf&Härtel (http://www.breitkopf.com). A la misma editorial corresponden los materiales de las orquestaciones de Max Reger para los lieder Im Abrendrot (O, wie schön ist die Welt) D. 799 y Nacht und Träume Op. 43 nº 2 D. 827. Contamos con el material para la anónima orquestación de An Silvia D. 891 gracias a la ayuda del archivo de la National Symphony Orchestra de Washington D.C. y en particular de Marcia Farabee, su jefa de archivo, quien nos lo ha proporcionado amablemente. Finalmente, el material de la orquestación de Benjamin Britten de Die Forelle D. 550 pertenece a la editorial Boosey&Hawkes (http://www.boosey.com)
En la segunda parte del concierto podremos escuchar la Sinfonía nº 4 en Sol Mayor de Gustav Mahler. Hemos interpretado esta obra en 5 ocasiones. La primera vez el 25 de enero de 1975, en el Teatro Buenos Aires, con la soprano María Orán y bajo la dirección del Maestro Pedro Pirfano, y la última los días el 15 y 16 de noviembre de 2007, en el Palacio Euskalduna con la participación de la soprano L. Alonso y bajo la dirección del Maestro Carlos Kalmar. Emplearemos para su interpretación la edición crítica preparada por Erwin Ratz para la de la editorial Universal Edition de Viena, Austria (http://www.universaledition.com).
A continuación les recomendamos una serie de grabaciones comerciales de las obras de nuestro programa. Todas ellas pueden adquirirse en la Fnac o escucharse a través de internet siguiendo los enlaces señalados:
F. Schubert: Die Zauberharfe (Rosamenude), Obertura D. 644
George Szell – Cleveland Orchestra
Release Date: 08/09/1994
Sony
F. Schubert: Selección de lieder
Anne Sofie von Otter / Claudio Abbado / Chamber Orchestra of Europe
Release Date: 14/09/2004
DG
G. Mahler: Sinfonía nº 4 en Sol Mayor
Margaret Price / Jascha Horenstein / London Philharmonic Orchestra
Release Date: 29/06/2010
EMI Classics
Agenda de eventos
Eventos relacionados
29 - 30
Oct
2026
Las profundidades del alma
Lugar: Palacio Euskalduna
Wolfgang Amadeus Mozart
Le nozze di Figaro, obertura K. 492
24. kontzertua piano eta orkestrarako do minorrean K. 491
Concierto n.º 24 para piano y orquesta en do menor K. 491
Sergei Rachmaninoff
Dantza sinfonikoak Op. 45
Danzas sinfónicas Op. 45
Claire Huangci, piano
Nicoló Umberto Forón, director
Rachmaninoff, como pianista consumado, exploró en detalle las profundidades de la música de Mozart, así que es muy probable que encontrase natural que dos obras tan intensas emocionalmente como sus Danzas Sinfónicas y el Concierto n.º 24 en do menor sonasen juntas en la misma velada.
Así las disfrutaremos, en las manos de dos jóvenes talentos que se presentan en nuestra temporada.
Información y entradas
Le nozze di Figaro, obertura K. 492
24. kontzertua piano eta orkestrarako do minorrean K. 491
Concierto n.º 24 para piano y orquesta en do menor K. 491
Sergei Rachmaninoff
Dantza sinfonikoak Op. 45
Danzas sinfónicas Op. 45
Claire Huangci, piano
Nicoló Umberto Forón, director
Rachmaninoff, como pianista consumado, exploró en detalle las profundidades de la música de Mozart, así que es muy probable que encontrase natural que dos obras tan intensas emocionalmente como sus Danzas Sinfónicas y el Concierto n.º 24 en do menor sonasen juntas en la misma velada.
Así las disfrutaremos, en las manos de dos jóvenes talentos que se presentan en nuestra temporada.
05 - 06
Nov
2026
Prokofiev y los amantes de Verona
Lugar: Palacio Euskalduna
Sergei Prokofiev
Sinfonia kontzertantea biolontxelo eta orkestrarako Op. 125
Sinfonía concertante para violonchelo y orquesta Op. 125
Romeo and Juliet, suite
Nicolas Altstaedt, violonchelo
Markus Stenz, director
La potencia de la historia shakespeariana sobre los amantes de Verona ha atraído la atención de innumerables compositores, pero quizás nadie la ha plasmado con tanta energía y dramatismo como Prokofiev en su célebre ballet.
Y al final de su vida, su encuentro con Rostropovich marcó la inspiración para la sinfonía concertante, que ofrecemos con el excelente Nicolas Altstaedet al violonchelo.
Información y entradas
Sinfonia kontzertantea biolontxelo eta orkestrarako Op. 125
Sinfonía concertante para violonchelo y orquesta Op. 125
Romeo and Juliet, suite
Nicolas Altstaedt, violonchelo
Markus Stenz, director
La potencia de la historia shakespeariana sobre los amantes de Verona ha atraído la atención de innumerables compositores, pero quizás nadie la ha plasmado con tanta energía y dramatismo como Prokofiev en su célebre ballet.
Y al final de su vida, su encuentro con Rostropovich marcó la inspiración para la sinfonía concertante, que ofrecemos con el excelente Nicolas Altstaedet al violonchelo.
03 - 04
Dic
2026
Compositores y organistas
Lugar: Palacio Euskalduna
Wolfgang Amadeus Mozart
15. sonata organo eta orkestrarako Do Maiorrean K. 336
Sonata n.º 15 para órgano y orquesta en Do Mayor K. 336
18. kontzertua piano eta orkestrarako Si bemol Maiorrean K. 456
Concierto n.º 18 para piano y orquesta en Si bemol Mayor K. 456
César Franck
Pièce héroïque
Sinfonia re minorrean
Sinfonía en re menor
Curtis Phil Hsu, piano
Mikel Ansola, órgano
Chloé van Soeterstède, directora
Mozart y Franck comparten genio creador, y comparten el hecho de ser, ambos, grandes organistas.
El gran órgano del Euskalduna sonará como preludio en ambas partes del concierto, para dar a paso al delicioso Concierto n.º 18 para piano de Mozart (en las manos de Curtis Phil Hsu), y a la monumental y organística (en su escritura) Sinfonía en re menor de César Franck.

Información y entradas
15. sonata organo eta orkestrarako Do Maiorrean K. 336
Sonata n.º 15 para órgano y orquesta en Do Mayor K. 336
18. kontzertua piano eta orkestrarako Si bemol Maiorrean K. 456
Concierto n.º 18 para piano y orquesta en Si bemol Mayor K. 456
César Franck
Pièce héroïque
Sinfonia re minorrean
Sinfonía en re menor
Curtis Phil Hsu, piano
Mikel Ansola, órgano
Chloé van Soeterstède, directora
Mozart y Franck comparten genio creador, y comparten el hecho de ser, ambos, grandes organistas.
El gran órgano del Euskalduna sonará como preludio en ambas partes del concierto, para dar a paso al delicioso Concierto n.º 18 para piano de Mozart (en las manos de Curtis Phil Hsu), y a la monumental y organística (en su escritura) Sinfonía en re menor de César Franck.

17 - 18
Dic
2026
Sonetos
Lugar: Palacio Euskalduna
Jeanne-Louise Farrenc
1. obertura mi minorrean Op. 23
Obertura n.º 1 en mi menor Op. 23
Franz Liszt / Marco de Prosperis
3 Sonetti del Petrarca
Johannes Brahms
2. sinfonia Re Maiorrean Op. 73
Sinfonía n.º 2 en Re Mayor Op. 73
Leonardo Sánchez, tenor
Markus Stenz, director
El romanticismo tiñe de claroscuros este interesante programa con Farrenc, los 3 Sonetti del Petrarca de Liszt (en la versión para orquesta de Marco de Prosperis) y la fundamental segunda sinfonía de Brahms.

Información y entradas
1. obertura mi minorrean Op. 23
Obertura n.º 1 en mi menor Op. 23
Franz Liszt / Marco de Prosperis
3 Sonetti del Petrarca
Johannes Brahms
2. sinfonia Re Maiorrean Op. 73
Sinfonía n.º 2 en Re Mayor Op. 73
Leonardo Sánchez, tenor
Markus Stenz, director
El romanticismo tiñe de claroscuros este interesante programa con Farrenc, los 3 Sonetti del Petrarca de Liszt (en la versión para orquesta de Marco de Prosperis) y la fundamental segunda sinfonía de Brahms.

